Importancia de la letra manuscrita sobre el cerebro

Importancia de la letra manuscrita sobre el cerebro

Cada día el teclado desplaza al bolígrafo, pero podemos decir que esto es considerado un ¿avance o retroceso? Según diversos estudios el manuscribir desarrolla la creatividad y ejercita la memoria.

En la actualidad el computador es el protagonista de numerosas actividades laborales y personales, ya que no solo es utilizado para agilizar actividades de nuestro trabajo si no para expresar nuestro sentir, hasta para firmar representada digitalmente como un PIN. Pese a esto los niños aprenden sus primeras palabras a mano alzada.

En algunas instituciones educativas se reconoce esto como la evolución social y cultural, es más, ya no es un tema que conste en la malla curricular. Los estudiantes están aprendiendo el alfabeto tal como lo ven en periódicos o en el computador, es decir, letras de imprenta separadas.

Según los proponentes indican que facilita el aprendizaje de la escritura y favorece la legibilidad de su caligrafía. Estas afirmaciones no cuentan con una base investigativa y lo único que genera es una tendencia a desaparecer la caligrafía, es decir, sería el fin de la escritura a mano.

Si desaparece la letra cursiva perderíamos los beneficios de la misma.

La letra cursiva o manuscrita ocasiona un buen desarrollo cerebral y aumenta la capacidad intelectual en la medida que se necesitan muchas operaciones cerebrales para lograr un perfeccionamiento de este tipo de escritura, influyendo en el desarrollo psicomotriz de forma positiva.

Es la que más se adecúa al funcionamiento del sistema nervioso por ser una respuesta motora continua. La letra manuscrita, en contraste con la letra de imprenta, permite la flexibilidad de los movimientos motrices también es más fácilmente recordada. Toda respuesta motora que no es interrumpida en momentos puntuales es retenida a más largo plazo en la memoria, la letra imprenta, va interrumpiendo su escritura al escribir cada letra, lo cual va en detrimento de la memoria.

Está probado que las personas que redactan y utilizan letra manuscrita, escriben fluida y libremente sus ideas sin interrupción, mientras que las personas que tienen que redactar y utilizan la letra de imprenta interrumpen el flujo de ideas, tal y como se interrumpe la escritura al escribir letra por letras, es decir, no hay una continuidad.

Beneficios

  • Favorece que se perciba visualmente cada palabra como un todo. Esta percepción de las palabras como unidades separadas dentro de oraciones o párrafos evita la tendencia a efectuar una escritura “en carro”, es decir, a escribir sin los espacios correspondientes entre palabra y palabra.
  • Favorece la velocidad de la escritura. Las evidencias experimentales revelan que la escritura cursiva o manuscrita es más rápida que la escritura imprenta, por el hecho que el ligado entre letras favorece la fluidez y el dinamismo de los trazos.
  • Se retiene mejor en la memoria, dado que constituye una respuesta motora continua, mientras que la escritura imprenta constituye una respuesta motora discontinua.
  • Otorga a la escritura una calidad personalizado que refleja las diferencias individuales en forma matizada y fina. La escritura manuscrita, caracteriza a una persona tal como el tono y timbre de su voz o su modo de caminar. Cada uno es capaz de reconocer su letra y la de sus conocidos. La letra imprenta o la escritura a máquina no satisfacen esta necesidad de expresión personalizada.
  • La escritura manuscrita que es la que utiliza la mayoría de las personas. Permite una mayor velocidad escribana en los cursos superiores, pero ordinariamente es menos legible.

La escritura como herramienta para impulsar la inteligencia

  • Hazles escribir cada día. No importa sobre qué, ni tampoco la cantidad. Al principio es normal que los niños se muestren reacios, ya que escribir puede ser una ardua tarea que requiere un esfuerzo mental importante. Sin embargo, a medida que escriben les costará menos hacerlo.
  • Procura enseñarles una buena postura para escribir. El cansancio muchas veces viene de una mala postura y no del acto mismo de escribir.
  • Fomenta su gusto por la escritura manuscrita y enséñales a ayudarse de la escritura para pensar. Enséñales a anotar ideas, a hacer esquemas, mapas conceptuales, entre otros.
  • Regálales una libreta, diario, agenda donde puedan escribir sus cosas.
  • Déjales su intimidad, tampoco es necesario que leas todo lo que escriben.
  • Anímalos a escribir tanto sus ideas como sus sentimientos. Es un buen ejercicio que contribuye a su desarrollo emocional.

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