Padres y docentes apoyando a la hora de las tareas

Padres y docentes apoyando a la hora de las tareas

Tanto padres de familia como docentes están involucrados en la realización de las tareas enviadas a casa.

Padres de Familia

Ayudar a nuestros hijos a realizar las tareas no debe implicar pasar largas jornadas encorvado sobre el escritorio, si no una oportunidad para demostrarles nuestras habilidades para el estudio y organización, explicándole si tiene alguna traba o animarlo a descansar cuando lleve algún tiempo haciendo las tareas.

A continuación algunas guías:

  • Habla con tu hijo sobre lo realizado en la escuela: escucha sus preocupaciones o alegrías, en función de eso trata de ayudarle a resolver sus problemas.
  • Conozca a los docentes que educan a sus hijos: asista a las reuniones de padres de familia y conozca a cada uno de los docentes, pregunte si se debe reforzar algo en especial y comunique si hay alguna novedad de su parte. Una buena práctica es visitar a los docentes una vez por ciclo para conocer el rendimiento y progreso de su hijo y no esperar a que se presenten novedades para hacerlo.
  • Evita compararlo: de esta forma nos aseguraremos que el aprendizaje sea por si mismo y no en relación a competencia con otros.
  • Establezca un área para realizar las tareas: estructure un área con el espacio necesario que le permita tener los materiales y herramientas requeridas a la mano.
  • Defina un horario para estudiar y hacer tareas: a muchos niños les gusta hacer las tareas después de comer y a otros después de jugar.
  • Definan en conjunto un plan de estudio: elaboren un esquema de trabajo que le permita aprovechar al máximo el tiempo que dedica a las tareas y para que no se sienta sobrecargado puede hacer una pausa de 15 minutos después de cada hora de trabajo.
  • Elimine al máximo las distracciones: restrinja distracciones como el televisor o el uso de tecnología para jugar, en ciertos casos es de gran ayuda una llamada de un compañero para reforzar una tarea.
  • Asegúrese de que su hijo sea quien hace las tareas: si nuestros hijos no piensan por sí mismo no aprenderán, no cometerán errores y tampoco aprenderán de ellos.
  • Motive y supervise a su hijo: revise constantemente las tareas y evaluaciones, apoyelo en las tareas y si tiene dudas en las que no pueda apoyarlo transmítalas al docente correspondiente.
  • Dele un buen ejemplo: de consejos de organización y ejemplos de lectura.
  • Resalte su esfuerzo y trabajo: peque al refrigerador las evaluaciones o cuadros artísticos, comente el buen rendimiento de su hijo con sus familiares.
  • Si su hijo presenta dificultades constante solicite ayuda: en muchos casos nuestros hijos pueden presentar trastornos de aprendizaje, es necesario mencionarlos al docente correspondiente para que tome las medidas necesarias.

Apoyo en función de su estilo

Recuerde estar al tanto del estilo de trabajo de sus hijos para ayudarles a reconocer sus fortalezas, y a identificar y superar sus debilidades. Así que, ¿qué hacer si su hijo?

Tiene una actitud lenta: se toma más tiempo del indicado para hacer las tareas, escribe más despacio, suele quejarse de que no alcanzará a terminarlas. ¿Qué hacer?

  • Ayúdale a planificar las tareas de acuerdo a su ritmo.
  • Esté pendiente de cuándo termina la tarea, así tendrá una idea de su desempeño.
  • Evite acusarlo de lento o despacioso.
  • Juegue a “vencer el reloj” para hacer la tarea en cierto tiempo; si termina antes tiene un premio. Una salida al parque bastará para crear la motivación.
  • No lo presione, esto puede hacer que se resista más.

Le da pereza: le cuesta trabajo terminar lo que empieza. Pide ayuda constantemente y muchas veces se las arregla para que sus padres le ayuden con gran parte de las tareas. Prefiere el menor esfuerzo así no tenga las mejores realizaciones.

  • Haga un contrato de tareas que incluya puntos y premios cada vez que termina las tareas a tiempo. Un juego de ruleta, con distintos reconocimientos, puede funcionar igual.
  • Revise el método de estudio.
  • Acompáñelo al comienzo de la tarea.

Tiene afán: hace la tarea de manera apresurada porque quiere seguir con otras actividades. Le cuesta trabajo reconocer que es el tiempo de la tareas y que hay que hacerlas bien.

  • Insístele en que hacer las cosas de afán no da buenos resultados.
  • Asigne una hora de estudio para las tareas. Si no le pusieron, en todo caso debe trabajar durante esa hora en una labor intelectual. Si acaba rápido, tiene que seguir haciendo algo académico hasta que concluya la hora.

Las olvida con frecuencia: pierde los cuadernos, la agenda o los implementos para hacer la tarea. No sabe para qué fecha es o cómo espera el profesor que la realice.

  • En este caso lo mejor es usar una agenda. Allí el niño debe escribir todo lo que tiene que hacer cada día, de manera que no pueda olvidar los útiles pertinentes.
  • Fije el horario en su cuarto, le ayudará a visualizar el momento de cada actividad.
  • Utilice el sistema de puntos para que acumule cuantos más pueda cada vez que su hijo haga bien la tarea porque recordó llevarla. Cuando complete cierto número de puntos ganará un premio.

Docentes, estrategias para dictar la tarea

Aunque no exista una fórmula definida para que nuestros estudiantes realicen las tareas en casa de forma satisfactoria hay algunas estrategias que se pueden adoptar, para ello toma en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Nunca des los deberes después de que haya sonado el timbre que da por finalizada la clase.
  • Procura dar los deberes al inicio de la sesión lectiva si ya sabes de antemano cuáles serán.
  • Debes decir en voz alta qué deberes tienes pensados, pero al mismo tiempo hay que escribirlos en la pizarra tradicional. De esta manera el mensaje es complementario y llega con más seguridad a la totalidad de la clase.
  • Mientras los estudiantes copian los deberes en su agenda, tú puedes aprovechar para acercarte a aquellos que tienen dificultades para apuntarlos, que les cuesta sacar la agenda de la mochila, o que tienen un ritmo de copia muy lento.
  • Ningún estudiante puede guardar la agenda sin antes haberte enseñado los deberes apuntados.
  • El estudiante debe copiar en su agenda los deberes en el día en que se van a exigir, y no el día que los das. Este es un aspecto importante y que a algunos estudiantes les cuesta llevar a cabo.

Una vez escritas o proyectadas la tareas en la pizarra puedes proceder con la siguiente estrategia:

  • Un estudiante lee en voz alta el enunciado del ejercicio o actividad.
  • Una vez que el estudiante ha leído el enunciado, el docente pasa a explicar y enseñar cómo realizar el ejercicio o actividad en cuestión. Para ello lo que hace es resolver uno de los apartados que aparecen en el ejercicio. Mediante la realización de este apartado, lo que hacemos es asegurarnos de que el alumno tiene un modelo para ir realizando con éxito el resto de apartados.
  • El docente usa diferentes colores para incidir en las palabras clave del enunciado. En este sentido es recomendable que se siga siempre el mismo protocolo en cuanto a la relación entre color y concepto. De esta manera conseguimos que el estudiante se fije específicamente en las palabras clave y significativas del enunciado. Lo que favorecemos con esto es que el estudiante realice la actividad porque ha entendido perfectamente lo que se le pedía.

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