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Consideraciones en la educación de un niño zurdo
Consideraciones en la educación de un niño zurdo

A principios del siglo XX a los niños se les amarraba la mano izquierda a la silla para que usen la mano derecha. En muchos de los casos no se los admitía en las escuelas y solo se lo hacía para corregir la maldición como era conocido el hecho de ser zurdo.

Actualmente esta situación se podría decir que a mejorado poco o nada, ya que el hecho de ser zurdo es transparente para los educadores, quienes tratan que el mismo entorno sea quien trate de corregirlo en lugar de educar a la correcta formación del uso de la mano izquierda, pudiendo esto causar serios problemas posturales e incluso de aprendizaje.

Los zurdos suman el 10% de la población y ven el mundo desde otra posición. Actividades que para los niños diestros no suponen un esfuerzo especial como cortar siguiendo una línea de puntos o aprender a escribir, tienen un grado de dificultad añadida para los zurdos.

Ser zurdo no solo implica usar la mano izquierda para escribir o comer, sino que además será el pie izquierdo el que dirija sus pasos, la pierna izquierda será la elegida para controlar el balón, cuando haya que poner la oreja en la puerta para escuchar lo que pasa al otro lado lo hará con la oreja izquierda. La supremacía que ejerce uno de los hemisferios cerebrales está determinando el predominio de un lado del cuerpo a la hora de desenvolverse. A esto se le llama lateralidad.

Adicionalmente tanto padres como maestros fuerzan a sus hijos y estudiantes a utilizar el material para diestros en lugar de facilitarle el material apropiado, lo cual genera que los niños se sientan torpes o inferiores frentes al resto.

¿A qué edades podemos saber si un niño va a ser zurdo o diestro?

Es entre los 2 y 4 años cuando se establece la preferencia definitiva de una mano sobre otra, por tanto se puede afirmar con algún grado de seguridad que un niño es zurdo. Pero existe un periodo comprendido entre los tres y los siete años denominado periodo de quirilancia, más conocido como ambidiestrismo. Para comprobarlo lo antes posible hay que observar a los niños con atención en las actividades que realizan (pintar, asir y tomar cosas, comer, hacer fuerzas, entre otros). Sólo alrededor de los 6 años, al inicio de la enseñanza básica, se tiene certeza respecto si el niño es diestro o zurdo, porque debe optar por una mano dominante para la escritura. Puede darse también lo que se denomina ‘lateralización cruzada’, cuando por ejemplo se es diestro de mano y zurdo de ojo, o viceversa.

¿Cómo podemos saber si un niño es zurdo?

A continuación algunos métodos para la identificación de las preferencias laterales:

  • Autodefinición: es el mismo sujeto el que se define como diestro o zurdo.
  • La prueba de Oseretsky es la que puede ayudar a determinar cuál es el nivel de preferencia en el ojo, oído, mano y pie. Ésta es una prueba neuropsicológica realizada en el consultorio de un psicólogo y que toma una, dos y hasta tres sesiones. Consta de una serie de ejercicios, donde el niño o el adolescente tiene que ir definiendo sus preferencias. La prueba, además de evaluar la lateralidad, detectará los procesos que no fueron consolidados y que están dando lugar a perturbaciones a nivel escolar.
  • La forma más segura de determinar la mano más usada en varias tareas es observar al individuo cuando las efectúa.

¿Cómo trabajar con niños zurdos?

  • Los niños zurdos necesitan tolerancia y paciencia por parte de sus padres y profesores, no basta con dejar que se las arreglen solos con su mano izquierda, hay que acostumbrarlos poco a poco a enfrentarse con todas las tareas y quehaceres pensados para los diestros, partiendo por una de las primeras herramienta: las tijeras. Debemos de preocuparnos de que el niño use tijeras para zurdos, con lo cual el niño recuperará la confianza en sí mismo.
  • El niño debe tener claro que es normal, es decir, es igual al resto de niños, que no tiene porque ser agredido física o mentalmente por este hecho y que debe ser respetado igual que el resto de sus compañeros y familiares. Una vez superado este inconveniente el niño desempeñará cualquier tarea con su mano izquierda con normalidad.
  • Si la madre o el padre es diestro, la mejor manera de ayudar a un niño a aprender a realizar actividades sencillas, como abrocharse los cordones de los zapatos, o utilizar un tenedor, es sentarse frente a él e ir guiándolo como si fuera la imagen ante un espejo, de este modo podrá imitarlo con más facilidad.
  • Los maestros deben de informarse desde un principio si hay niños zurdos en el grupo, prestarles atención y procurarse porque usen las herramientas adecuadas:
    • Sentarlos al lado izquierdo de los pupitres dobles o junto a otro niño zurdo para evitar que su codo choque con el del compañero diestro.
    • Sentarlos al lado derecho de la clase en relación a la pizarra, con el fin de que vean la escritura del maestro desde el mismo ángulo que ellos miran su escritura sobre el papel.
    • Colocar el papel o cartulina en el lado izquierdo de la mesa de trabajo e inclinarlo hacia la derecha.
    • Ubicarse al lado izquierdo del niño para darle las instrucciones.
    • Enseñarles a tomar el lápiz en la misma forma que lo hacen los diestros con el fin de evitar que adopten la posición de la mano «en gancho», típica de los niños zurdos.

Materiales para niños zurdos

Para un niño zurdo trabajar con materiales para diestros muchas veces supone una frustración por tal motivo tanto padres como maestros debemos estar concientes que existe una seria de material para zurdos y que es el material idóneo para nuestros niños. A continuación algunos de ellos:

  • Tijeras: tienen los filos invertidos, de tal manera que el izquierdo queda siempre por encima del derecho. De esta forma, se facilita la tarea de cortar en línea recta.
  • Sacapuntas: tiene la cuchilla al revés. El lápiz se coge con la mano izquierda y gira en el sentido natural del zurdo, contrario a las agujas del reloj.
  • Reglas invertidas (de derecha a izquierda) para no entorpecer la lectura con la mano.
  • Cuadernos: la espiral está a la izquierda y se puede abrir al revés. Permite, además de facilitar la escritura sin tropezar con la espiral, corregir la postura del cuaderno y la de la mano al escribir (algunos niños zurdos tienden a escribir con la mano torcida hacia dentro).
  • Libros para colorear: se abre al revés y tiene dibujos con referencias al niño zurdo.
  • Teclado: las teclas para el cálculo y las flechas de desplazamiento están a la izquierda.

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